La Asociación Internacional de Karate Do Tomodachi, INKATA, promueve la práctica del Karate Do desde los
niveles infantiles y ha instituido desde hace más de veinte años, un sistema de
enseñanza denominado PRE KARATE que es básicamente una introducción al Karate
dirigido a niños de cuatro a seis años de edad, con elementos de psico
motriz y con métodos de acuerdo a la edad y condiciones de los pequeños,
nuestras primeras instructoras y fundadoras de esta modalidad fueron las
hermanas Carmen y Vicky Tapia, posteriormente Milagros, actualmente Alfredo
Tapia es el coordinador responsable y Marushka Romaní la profesora asistente.
Por lo tanto lo primero es promover en el niño la inquietud de lograr sus “objetivos” a través de Karate do y en
esta forma se puede disciplinarlo, educarlo, corregirlo dentro de un marco
formativo, haciéndole comprender la importancia de la cortesía, responsabilidad,
puntualidad, etiqueta y normas de conducta basadas en el respeto a la persona y
posteriormente con una práctica bien dirigida el niño comprenderá que los héroes
de su imaginación carecen de valor y que los verdaderos atributos que hacen al
hombre más valioso están dentro de uno mismo.
Para lograr una práctica eficaz es fundamental alcanzar la atención del niño para lo cual se aplicará una
metodología encaminada a desarrollar la concentración gracias a las motivaciones
que el sensei (instructor) aplique y así irá incrementando esa capacidad y
atención mental asimilando las enseñanzas sin distraerse, teniendo en cuenta que
el Karate Do es un arte marcial con una profunda filosofía y básicamente de
esfuerzo físico, el sistema que se debe aplicar es de acuerdo a la edad y
condiciones físicas del niño, combinando el aspecto formal con algunos juegos o
gimnasia recreativa o de competición y tal como se avance se irá incrementando
los aspectos técnico-formativos del Karate Do y disminuyendo los aspectos de
recreación, el Karate Do es una filosofía que perfecciona al ser humano y mucho
mejor cuando este se inicia desde pequeño, a nivel de Pre-Karate, porque
optimiza, perfecciona y supera la capacidad motora, emocional y de
concentración, racionaliza el manejo de los segmentos corporales, motivando el
uso de los hemisferios cerebrales (Derecho e Izquierdo).
La permanente práctica
de los Katas y de las Técnicas Básicas (Kihon) ejecutadas por ambos lados hace
que el infante defina el movimiento direccional (arriba y abajo) e incremente
mayor desarrollo motor, cerebral y flexibilidad.